Como parte de las actividades mineras, se producen materiales excedentes como desmontes, relaves y otros. Estos elementos se almacenan al aire libre, dejándolos expuestos a procesos de intemperismo y reacciones bioquímicas en presencia de agua y oxígeno que, dependiendo de la naturaleza de cada material, podrían generar drenaje ácido. Por este motivo, es importante evaluar el potencial que poseen los materiales para generar drenajes ácidos con el objetivo de predecir su comportamiento y plantear medidas de contingencia y mitigación ante estos eventos.
El drenaje ácido es un proceso que está relacionado con la presencia de minerales sulfurados en las rocas, suelos, relaves, entre otros, este proceso implica la formación de soluciones ácidas con presencia de diferentes metales pesados.
El drenaje ácido no siempre es producido por actividades minera. Existen ocasiones en que por la propia naturaleza de las rocas se genera drenaje ácido sin intervención del hombre, a este tipo de eventos se le conoce como “drenaje ácido de roca” o DAR. Por otro lado, cuando el drenaje ácido producido está asociado a las actividades mineras se le denomina “drenaje ácido de minas” o DAM.
Para predecir el comportamiento de los materiales se debe tener considerar múltiples aspectos, entre ellos, las características geológicas, la mineralogía del material, la presencia de agua superficial y subterránea, etc. Uno de estos factores es el potencial de generación de drenaje ácido, el cual mide la cantidad de ácido que podría generarse por la oxidación completo de los minerales sulfurados presentes en la muestra.
Para determinar el potencial PAG es recurrente apoyarse en pruebas de laboratorio, una de las más utilizadas es la prueba o test ABA. Esta prueba no solo mide el potencial de generación de acidez, también cuantifica la capacidad que tiene el material para neutralizar la acidez y la cantidad de azufre como sulfuro disponible para generar drenaje ácido. En función de la interpretación de estos indicadores es posible evaluar si el material posee potencial de generar drenaje ácido.
Cabe mencionar que, en ocasiones, no es posible determinar el potencial de generación de drenaje ácido con un ensayo ABA; por este motivo, es recomendable complementarlo con otros ensayos como el test NAG.